Empieza la visita por el vendedor y los papeles. Compara el número de bastidor con los documentos, revisa la moto fría y observa el arranque. Considera después una prueba asegurada, solo si parece segura. Anota fallos y lo que no pudiste probar. Te llevarás costes conocidos, preguntas abiertas y una lista para el mecánico.
Esta guía cubre motos de carretera usadas normales, de concesionario o de un particular en Facebook Marketplace. Puedes hacer estas comprobaciones sin desmontar la moto de otro. Si es tu primera compra, reserva parte del presupuesto para una inspección de un mecánico de motos independiente.
Lleva esta lista a la visita
Tu lista para comprar una moto de segunda mano
Reinicia la lista para cada moto. Marca tras comprobar y apunta el resultado en tus notas, incluidos los defectos. Completarla no significa que la moto sea segura ni que merezca la compra. Pide ayuda experta con lo que quede sin resolver.
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Antes de desplazarte
Guarda el anuncio y pide el modelo exacto, el año, el kilometraje, la matrícula y el historial de mantenimiento. Pregunta con claridad: «¿Qué necesita reparación?», «¿Se ha caído o ha tenido un accidente?», «¿Cuánto tiempo lleva parada?» y «¿Qué se ha cambiado respecto al equipamiento de serie?». Una respuesta sincera sobre una avería es más útil que «va perfecta».
Busca el calendario de mantenimiento del fabricante para ese modelo y año. Señala las tareas programadas costosas, como la revisión de holgura de válvulas o el cambio de correa cuando corresponda, y pide pruebas si el vendedor dice que ya están hechas. Prepara unas preguntas específicas sobre esta moto en lugar de llegar con rumores sobre toda una marca.
Acuerda una visita con luz diurna y tiempo suficiente para revisar sin prisas. Pide al vendedor que deje el motor frío. Lleva una linterna, un manómetro, notas y alguien que te ayude a pensar con claridad. Obtén permiso antes de mover la moto, accionarla, hacer fotografías o retirar el asiento. No empieces a aflojar tornillos ni improvises una forma de elevarla.
¿Qué cambia en un concesionario o ante un particular?
En un concesionario, pregunta qué preparación incluye el precio anunciado. Pide el registro de inspección, la factura de mantenimiento, los defectos que se repararán antes de la entrega y las condiciones de garantía por escrito. «Totalmente revisada» es el comienzo de las preguntas: ¿qué se midió, qué se sustituyó y qué sigue pendiente? Confirma con quién se firma el contrato si la moto se vende en nombre de otra persona.
Con un vendedor de Facebook Marketplace, establece quién es el propietario y quién está autorizado para vender. Queda con luz diurna en un lugar donde te sientas cómodo, lleva un acompañante e informa a alguien de adónde vas. Si quedáis en un lugar público, verifica allí al vendedor y los documentos con el mismo cuidado. Una conversación amable o un perfil antiguo no son una comprobación de propiedad.
No envíes dinero porque supuestamente otro comprador esté de camino. Desconfía de las historias que solo permiten entrega a domicilio, enlaces inesperados a servicios de depósito en garantía, solicitudes de códigos de acceso o pagos a terceros sin explicación. Abre los servicios por tu cuenta en lugar de seguir el enlace de pago del vendedor. La guía de la FTC sobre mercados en línea recomienda comprobar qué protección se aplica realmente al artículo y al vendedor. No supongas que la plataforma reembolsará la compra de un vehículo.
Las protecciones de la venta y los requisitos de transferencia dependen del país y de si el vendedor es una empresa. Verifícalos localmente antes de firmar. La inspección en sí es la misma: la iluminación de un concesionario y el garaje ordenado de un particular no indican el estado de los frenos.
Comprueba el bastidor y los documentos
Localiza el VIN o número de bastidor, utilizando el manual si hace falta. Compara el número grabado con los documentos originales de matriculación carácter por carácter. Una pegatina por sí sola no basta. Detente ante discrepancias, marcas dañadas o una historia que no aclare la autorización del vendedor.
Para comprar en el Reino Unido, las comprobaciones de vehículos usados de GOV.UK tratan la identidad, los documentos, el historial de inspecciones y las llamadas a revisión. En los Países Bajos, empieza con los consejos de compra de la RDW y la consulta oficial de matriculación. Usa la autoridad equivalente en otros países. Averigua qué cubre realmente cualquier informe adicional de historial, incluida la financiación pendiente, el robo y los daños registrados; un resultado limpio no es una inspección mecánica ni un relato completo de todos los accidentes.
Lee las facturas como una cronología. ¿Son coherentes las fechas, los kilómetros y los trabajos descritos? Pregunta por las lagunas y por un cuadro de instrumentos sustituido. Un sello que dice «revisión» no demuestra que incluyera una inspección de válvulas. Enumera el próximo mantenimiento programado y verifícalo con un taller si los documentos son imprecisos.
Revisa la moto por partes
Carrocería, bastidor y señales de caída
Aléjate un poco y compara ambos lados. Busca rozaduras relacionadas en los contrapesos del manillar, las manetas, los retrovisores, las estriberas y los cárteres. Una maneta sustituida puede tener una explicación inocente; varias piezas nuevas en un mismo lado merecen una pregunta y pruebas de la reparación. Busca grietas, deformaciones o reparaciones sospechosas en las zonas accesibles del bastidor y los topes de dirección. La guía de ADAC para comprar motos usadas señala los topes de dirección dañados y las alteraciones del bastidor como problemas importantes.
Un manillar que parece recto no demuestra que el chasis lo esté. Las sospechas de daños estructurales requieren una valoración especializada. Fotografía el problema con permiso y aplaza la decisión en lugar de intentar diagnosticarlo en la entrada de una casa.
Neumáticos y ruedas
Inspecciona toda la banda de rodadura, ambos flancos y las llantas visibles. Pide al vendedor que mueva y asegure la moto para ver la parte oculta. Anota grietas, abultamientos, objetos extraños y desgaste irregular. Lee la marca de fecha del neumático y compara su estado con los consejos del fabricante sobre antigüedad. Un dibujo profundo en un neumático viejo no resuelve la cuestión de sustituirlo. Consulta la guía de Michelin sobre el estado de los neumáticos de moto.
Considera los neumáticos nuevos como un coste que debes concretar antes de comprar. No deduzcas que hubo un accidente solo por un patrón de desgaste extraño; pide a un especialista en neumáticos que valore la causa.
Frenos
Acciona la maneta y el pedal con la moto bien apoyada y parada. Comprueba si hay un recorrido excesivo, si siguen cediendo o si el tacto es inesperadamente blando. Busca fugas en latiguillos y pinzas, discos dañados y los indicadores de desgaste accesibles de las pastillas. Un reborde en un disco no indica su espesor restante: hay que medirlo y compararlo con el límite especificado.
El manual de inspección de frenos de moto de la DVSA distingue estado, funcionamiento y rendimiento medido. Una visita permite buscar señales preocupantes; una inspección completa de frenos exige más. Un certificado vigente no dice cómo funciona la moto hoy. Si dudas de los frenos, no hagas la prueba y organiza una inspección profesional.
Dirección, horquilla y suspensión
Con el motor apagado y el vendedor ayudando a sujetar la moto, gira suavemente el manillar a lo largo de su recorrido. Busca cables que se tensan, contacto con la carrocería o movimientos que se atascan. Una comprobación adecuada de rodamientos puede exigir descargar con seguridad la rueda delantera; deja que la haga un mecánico. La guía de inspección de dirección de la DVSA distingue entre aspereza, movimiento limitado y holgura excesiva de rodamientos.
Busca daños o picaduras en las superficies deslizantes de la horquilla y aceite alrededor de los retenes. Si el vendedor puede demostrar con seguridad el movimiento de la suspensión, observa si se atasca y si reaparecen fugas. Un residuo ligero por sí solo no diagnostica un retén averiado. Las picaduras profundas, una fuga importante o un movimiento anormal merecen valoración. La guía de inspección de suspensión de la DVSA ofrece la referencia técnica; comprimir la suspensión de manera informal no la sustituye.
Transmisión final, líquidos y electricidad
Identifica si la moto lleva cadena, correa o cardán. En una cadena, revisa los eslabones y piñones visibles para detectar corrosión, eslabones agarrotados y dientes dañados o en forma de gancho; después compara el ajuste con el manual del modelo. No hagas girar la rueda con el motor en marcha ni acerques los dedos a un piñón en movimiento. Pide a un taller un presupuesto del trabajo completo, incluidas las piezas asociadas desgastadas.
Busca fugas alrededor del motor y los conductos y debajo de la moto. Lee los niveles solo en la posición y el estado de temperatura indicados. Deja cerrados los tapones de refrigerante calientes. Pide mirar bajo el asiento: los cables sueltos, las conexiones improvisadas y los accesorios mal fijados necesitan una explicación. Prueba por separado las luces, el claxon, los interruptores, las cerraduras y los accesorios incluidos. La guía de mantenimiento para propietarios de Honda recuerda que conviene dejar el diagnóstico y las reparaciones mecánicas a técnicos formados.
Observa un arranque en frío
Deja que el vendedor arranque la moto al aire libre, con su procedimiento normal. No toques el escape ni el motor para comprobar si están fríos. Pregunta cuándo se utilizó por última vez y mira cualquier indicador de temperatura disponible; si ya está caliente, reconoce que no has observado un arranque en frío y organiza otra visita si eso importa para tu decisión.
Observa el arranque, cómo queda al ralentí y cómo responde durante el uso normal. Anota intentos repetidos, humo persistente, golpeteos, fugas o testigos que no siguen el manual. Puede haber vapor de condensación breve con frío y algunos testigos se apagan tras moverse. Un color de humo o un ruido no dan un diagnóstico fiable. Haz comprobar la explicación por un mecánico en vez de aceptar «todas hacen eso».
Evita arrancar repetidamente o acelerar un motor frío para intentar detectar una avería. Como referencia para una inspección más completa, ADAC ofrece una lista para motos usadas y salidas de prueba. En una moto eléctrica, sustituye las comprobaciones del motor de combustión por las del fabricante sobre salud de la batería, carga, diagnóstico y transferencia de garantía; nunca abras una batería de tracción.
Prueba y vuelve a revisar
Acuerda la autorización, el seguro, la validez del permiso de conducir y la responsabilidad por daños antes de salir. Lleva tu propia equipación de protección. Si la moto parece insegura, el vendedor rechaza la prueba o la cobertura no está clara, recurre a una inspección independiente y un transporte adecuado. No poder probarla es una pregunta sin responder, no una prueba de deshonestidad del vendedor.
Elige una ruta normal en la que puedas conducir con comodidad. Empieza confirmando una respuesta previsible de los mandos y los frenos a baja velocidad en una zona despejada. A velocidades razonables y legales, observa los cambios de marcha, el embrague, la dirección, las vibraciones y los instrumentos. Mantén ambas manos en el manillar; no uses aceleraciones fuertes, frenadas de emergencia o conducción sin manos como pruebas de compra.
Si hay oscilaciones, frenada poco fiable, sobrecalentamiento u otro síntoma preocupante, detente con seguridad y contacta con el vendedor. Después de la salida, busca fugas recientes y avisos nuevos sin tocar componentes calientes. Anota las observaciones enseguida, incluido lo que no pudiste valorar.
Negociar, pedir ayuda o descartar la compra
Organiza las notas en tres grupos:
- Desgaste conocido: neumáticos o mantenimiento cuya necesidad conoces y para el que tienes presupuesto de taller. Añádelo al coste de esta moto.
- Averías sin resolver: un aviso intermitente, una fuga, pruebas de mantenimiento que faltan o una reparación dudosa. Exige una inspección adicional como condición para continuar.
- Motivos para descartar la compra: marcas de identidad alteradas, propiedad o financiación sin aclarar, sospechas de reparaciones estructurales inseguras o presión para pagar antes de poder hacer comprobaciones básicas.
Compara las motos mediante precio de compra + trabajos inmediatos presupuestados + recogida y costes necesarios de puesta en uso. Como ejemplo aritmético, una moto de 4.500 € que necesita 700 € de trabajos confirmados cuesta 5.200 € antes de la recogida y otros gastos. No es automáticamente más barata que otra de 5.000 € con esos trabajos documentados como realizados. Son cifras ilustrativas, no estimaciones de precios de reparación. Mantén una avería sin resolver fuera de ese cálculo hasta que se haya diagnosticado y presupuestado.
Pide una oferta por escrito que identifique la moto, el precio, el kilometraje, los defectos declarados, las llaves y accesorios incluidos y los trabajos prometidos antes de recogerla. Comprueba las exclusiones de garantía y quién tramita una reclamación cuando se ofrezca garantía. Documenta el pago y la entrega con un recibo y los documentos de transferencia exigidos localmente. Organiza el seguro y los requisitos legales para circular antes de conducir a casa o reserva un transporte.
«Necesito más información» y «esta no es para mí» también son resultados útiles. Guarda lista y notas aparte para comparar motos y reiníciala antes de la próxima moto para no arrastrar las marcas de la última visita. Cuando tengas moto, usa la lista diaria antes de salir y, tras un periodo sin uso, la revisión antes de la temporada.