Un día entero de moto bajo la lluvia se lleva mejor si te pones los impermeables a tiempo, cierras los huecos entre las prendas y dejas una muda seca a mano. Una buena chaqueta ayuda, pero el agua que entra por un guante o por el cuello puede echar a perder buena parte de su trabajo.
Aprovecha las paradas para quitar el vaho de la pantalla, entrar en calor y cambiar una capa mojada sin empapar el resto de la ropa. Si el frío, el cansancio o la mala visibilidad superan lo que puedes resolver con el equipo, termina antes la jornada.
Si aún estás decidiendo si otra hora de salida podría evitar la lluvia, consulta nuestra guía para elegir la hora de salida. Aquí nos centramos en cómo ir más cómodo durante los kilómetros mojados y las pausas entre ellos.
Protégete de la lluvia antes de mojarte
El momento útil para ponerse el traje de lluvia es cuando la ropa y las manos siguen secas. Si el agua ya ha llegado a las capas interiores, cubrirlas frena la que entra después, pero sigues llevando encima la que ya estaba. Aprovecha un aparcamiento adecuado o un área de servicio antes del tramo lluvioso. Pasar una bota por la pernera resulta mucho más fácil a cubierto y con un apoyo estable.
Ten claro qué parte de tu conjunto es impermeable. Algunas chaquetas lo incorporan en la capa exterior; otras dependen de una capa separada. Por ejemplo, la Outback 5 H2O de REV'IT! lleva forros impermeable y térmico desmontables. Cumplen funciones distintas. Comprueba que llevas colocado el que necesitas para la lluvia y sigue las instrucciones de la prenda sobre dónde va.
Pruébate el traje de lluvia sobre todo lo que piensas llevar, incluida la capa de abrigo. ¿Puedes ponértelo sin quitarte las botas? ¿Llegas a todos los cierres? ¿Tira de la entrepierna al sentarte o sube la chaqueta por encima del pantalón? Un traje que queda bien sobre una camiseta en la tienda puede resultar incómodo sobre el equipo de moto.
Revisa las uniones entre las prendas
Póntelo todo y siéntate en la moto aparcada y bien sostenida, en tu postura habitual. Alcanza el manillar, dobla las rodillas y gira la cabeza. Busca huecos que no aparecían de pie. La guía de equipamiento de la Motorcycle Safety Foundation describe aberturas ajustadas en la ropa de lluvia y prendas protectoras que permiten adoptar la postura de conducción; las uniones merecen tanta atención como el tejido.
Chaqueta y guantes
Piensa primero por dónde bajaría el agua de las mangas. Si la caña abierta del guante queda por fuera de la manga y forma un pequeño embudo, la lluvia tiene una entrada fácil. En un conjunto diseñado para ello, una manga que cubre el puño del guante permite que el agua pase por fuera de la abertura.
No es una regla que debas imponer a cualquier guante y chaqueta. Importan el diseño del puño, la posición del manillar y cómo caen las mangas. Usa la disposición prevista para tu equipo y comprueba que sigue cerrada al estirar los brazos hacia delante. Alisa los pliegues que dejen un canal abierto y ajusta los puños sin limitar el movimiento de las muñecas.
Si usas sobreguantes, pruébalos con tus guantes de moto antes del viaje. Debes poder agarrar y manejar los mandos correctamente. Descubrir que sobra tela bajo los dedos es algo que conviene resolver en casa, antes de intentar arreglar unas manos mojadas en carretera.
Cuello y cintura
Cierra del todo la cremallera principal y deja plana la solapa que la protege. Comprueba que la braga de cuello o la bufanda no deje una tira de tejido absorbente mojado que conecte el exterior del cuello con el interior de la chaqueta. Recógela bien, dejando libertad para girar la cabeza.
En la cintura, vuelve a comprobar el solape al inclinarte hacia delante. Usa la unión entre chaqueta y pantalón si el equipo la lleva, pero revisa también cómo se superponen las capas impermeables: una cremallera de unión no equivale necesariamente a un cierre contra la lluvia. Una chaqueta corta que se sube por la espalda necesita arreglo antes de pasar horas entre salpicaduras.
Pantalones y botas
En unos sobrepantalones de lluvia normales, las perneras deben dejar caer el agua por fuera de las botas. Meterlas dentro da a la lluvia un lugar donde acumularse. Comprueba el solape con las rodillas dobladas: una pernera puede parecer suficientemente larga de pie y quedar por encima de la bota al subir a la moto.
Cierra las aberturas de los tobillos y coloca las correas de sujeción como indica el fabricante. Si el pantalón tiene un forro impermeable interior, revísalo también. Busca un solape continuo sobre la bota, sin calcetines ni forros expuestos que conduzcan el agua hacia dentro. Los cubrebotas también deben permitir usar los mandos de los pies y mantenerse alejados de piezas móviles o calientes.
Si se moja una zona, revisa la abertura más cercana antes de suponer que ha fallado el tejido. Una muñeca, un cuello o la parte alta de un calcetín húmedos te dan un punto útil por el que empezar.
Abrígate sin acabar sudando
Elige una capa interior cómoda y añade abrigo según las condiciones. Varias capas manejables te permiten quitar alguna en una parada cálida a cubierto o añadirla antes de un tramo frío. Deja espacio para moverte con normalidad; meter otro jersey grueso bajo una chaqueta ya ajustada complica alcanzar y abrochar las cosas.
Espera a estar listo para salir antes de cerrarlo todo. Bajar las bolsas y sujetarlas vestido para conducir con frío puede dejarte sudado antes de arrancar. En una parada protegida, abre o quita las capas exteriores antes de acalorarte y vuelve a colocarlo todo para conducir antes de salir.
La humedad dentro de una chaqueta no siempre significa que la lluvia haya atravesado la capa impermeable. También puede ser sudor. O la sensación húmeda de un tejido exterior empapado: Mountain Equipment explica que esta saturación exterior puede reducir la transpirabilidad aunque la chaqueta no tenga filtraciones.
El acabado repelente al agua del exterior ayuda a que las gotas resbalen. La guía de cuidado de GORE-TEX explica cómo se desgasta y necesita mantenimiento. Antes del viaje, consulta las instrucciones de limpieza y tratamiento de tu fabricante. Un producto en aerosol no repara una costura rota ni un puño abierto.
Durante la jornada, atiende a cómo te encuentras. Si la capa pegada a la piel está mojada y tienes frío, busca un lugar cubierto y cámbiala. Averiguar la causa exacta puede esperar a que estés seco.
Mantén una visión clara
Sal con la pantalla limpia y resuelve antes los arañazos o daños que estorben la visión. Guarda un paño limpio y suave separado del que usas para el equipaje o la moto. La suciedad de la carretera en un paño no le hace ningún favor a la pantalla.
Si el casco admite una lámina antivaho, revisa su ajuste antes. Las instrucciones de Pinlock exigen que la junta de silicona esté en contacto completo con la pantalla. Sigue las instrucciones de tu lámina y pantalla para montarlas, ajustarlas y limpiarlas; la lámina necesita un trato más delicado que el exterior de la pantalla.
El equipo antivaho tiene límites. Las instrucciones de Pinlock de SHOEI explican que la lámina puede saturarse tras un periodo prolongado de frío o humedad y puede necesitar desmontarse y secarse antes de volver a usarla. Ajusta la ventilación del casco como indica su fabricante. Comprueba también si tu combinación concreta de pantalla y lámina tiene restricciones de uso exclusivamente diurno, sobre todo si una jornada larga puede terminar de noche.
En las paradas, comprueba si el problema son las salpicaduras por fuera, el vaho por dentro o las gafas empañadas. Cada uno necesita una solución distinta. Limpia y seca las superficies correspondientes con el método permitido y deja secar bien los componentes mojados antes de montarlos de nuevo. Usa una pantalla adecuada a la luz: el Highway Code británico desaconseja lentes o pantallas tintadas que limiten la visión con mala visibilidad o de noche.
Si no consigues mantener una visión clara, busca un lugar seguro para parar. No alargues la marcha hasta el siguiente cruce una y otra vez esperando que el vaho desaparezca solo.
Lleva recambios secos que puedas alcanzar
Un segundo par de guantes de moto adecuados merece su sitio en un viaje lluvioso. Consérvalo seco en una bolsa impermeable cerrada hasta que lo necesites. Si cambias de guantes, averigua por qué se mojó el primer par antes de meter el siguiente en el mismo puño abierto. Sécate las manos antes de ponértelos y guarda los mojados por separado.
Lleva también calcetines secos, una prenda interior y ropa cómoda para después de conducir en su propia bolsa impermeable. Te permiten cambiarte durante el día y tener algo seco por la noche. Una braga de cuello de repuesto ocupa poco si la que llevas acaba empapada.
Separa la ropa para pasar la noche de lo que prevés sacar en las paradas. Ni el mejor equipaje protege su contenido con la tapa abierta bajo la lluvia. Coloca el impermeable, los guantes de repuesto y el paño de la pantalla donde puedas sacar una sola cosa y cerrar de nuevo, sin exponer toda la muda.
Haz lo mismo con el móvil, el dinero y la llave que necesitas para abrir el equipaje. Un bolsillo accesible no es necesariamente impermeable. Usa el que el fabricante identifica como impermeable o una funda impermeable adecuada y mantén los cierres cerrados. Los guantes mojados complican las pantallas táctiles y los cierres pequeños, así que prepara las indicaciones y el pago estando parado y a cubierto.
Antes de salir, haz esta prueba con la moto cargada: saca los impermeables, los guantes de repuesto y la capa seca, y vuelve a guardarlos. Si para cada cosa tienes que quitar la tienda y soltar la bolsa principal, conviene revisar el orden del equipaje.
Aprovecha la siguiente parada
Una buena pausa con lluvia ofrece un sitio donde ponerse a cubierto, quitarse las prendas exteriores mojadas y sentarse. Un surtidor quizá tenga techo, pero no ofrece todo eso. Busca una cafetería o un área de servicio antes de un tramo largo con pocas paradas y deja tiempo para comer, beber y arreglar la ropa.
Una vez aparcado, deja los guantes y el casco donde no les entre lluvia por las aberturas. Quítate las capas exteriores mojadas antes de abrir la bolsa de ropa seca. Resuelve ahora las pequeñas molestias: el cuello que roza, el forro de la manga retorcido, el calcetín húmedo. Tras otro tramo mojado será mucho más difícil ignorarlas.
Si el frío en los dedos dificulta manejar cierres o mandos, o te cuesta más concentrarte en la carretera, para y valora cómo estás. La guía sobre fatiga del Highway Code aconseja parar en un lugar seguro si tienes sueño; el arcén de una autopista o una zona de emergencia no son áreas de descanso. No esperes a la comida prevista solo porque acabas de salir de la última parada.
Si la jornada te está agotando, plantea acortar lo que queda cuando hayas entrado en calor, estés seco y vuelvas a estar despejado. Si no te recuperas, termina por hoy y busca alojamiento u otra forma de continuar. Pregunta también a tu pasajero. Que vaya callado detrás no indica si está cómodo.
La sospecha de hipotermia requiere ayuda de emergencia. El NHS incluye entre sus síntomas temblores, cansancio, confusión, habla arrastrada y respiración lenta. No esperes a que aparezcan todos: llama al número local de emergencias y sigue las indicaciones de quien te atienda. Refúgiate y sustituye la ropa mojada por prendas o mantas secas mientras llega la ayuda; no vayas conduciendo al hospital.
Da tiempo a que se seque el equipo de mañana
Al llegar, cámbiate y extiende el equipo mojado antes de acomodarte para la noche. Pregunta dónde puedes colgarlo sin dejar agua por toda la habitación. Separa las capas desmontables según sus instrucciones, vacía los bolsillos y deja espacio entre las prendas húmedas en lugar de mantenerlas dobladas juntas en una maleta.
Sigue la etiqueta de cada artículo. Las instrucciones de GORE-TEX para guantes recomiendan escurrir suavemente el agua hacia la muñeca y secarlos colgados con los puños hacia abajo, lejos de calefactores. Su guía para calzado indica secado natural a temperatura moderada y sin calor directo. Abre las botas y retira las plantillas si su fabricante lo permite, para que también pueda secarse el interior.
No apliques las instrucciones de una chaqueta a todo lo demás. Algunas prendas exteriores admiten calor controlado de secadora para recuperar la repelencia al agua, mientras que otras lo prohíben expresamente, como explica la página de cuidado de prendas exteriores de GORE-TEX. Un radiador, un secador de pelo o un toallero caliente no son atajos que debas usar sin consultar las instrucciones del fabricante.
Ocúpate de la pantalla y la lámina mientras tienes un lugar limpio y protegido donde trabajar, y reserva la capa interior y los guantes secos de mañana. Mantén el equipo mojado fuera de la bolsa que los contiene.
Por la mañana, comprueba el interior de guantes y botas, además de tocar su exterior. Los forros gruesos pueden seguir húmedos. Si el conjunto no se ha secado lo suficiente para las condiciones que vienen, usa recambios secos adecuados, retrasa la salida o cambia la ruta del día. Empezar otra jornada larga de lluvia ya frío y húmedo es un problema que conviene resolver antes de cargar la moto.